Err

Tu cesta : 0,00 EUR
  •  
  •  

CRISTALES RELUCIENTES

CRISTALES RELUCIENTES

Una de las características más codiciadas de los vidrios de ventanas y puertas es su transparencia. Una cualidad inherente al material pero que requiere de un mantenimiento, tan simple y tan sencillo, como la limpieza periódica. Y además de regular, evidentemente esa limpieza ha de ser efectiva. A eso vamos a dedicar las siguientes líneas, a contaros como hacerlo, sin que eso requiera mucho tiempo ni un gran esfuerzo.

El resultado saltará a la vista inmediatamente. Es más, a veces nos puede parecer que no tenemos los cristales sucios, sin embargo tras una buena limpieza nos damos cuenta del brillo y la luz que nos estábamos perdiendo. Eso ocurre no solo con los vidrios de las ventanas o las puertas de terrazas o balcones. También pasa con los cristales de mamparas de baño, espejos, marcos de fotos y objetos varios. Para cualquiera de ellos son aplicables los consejos que os damos a continuación.

Lograr que nuestros cristales estén relucientes  es sumamente fácil. Sí. Con solo seguir los tres sencillos pasos que os vamos a indicar a continuación ya lo podéis conseguir. Creednos. O mejor aún, probad.

Todo ha de comenzar con un paso previo e imprescindible. Quitar el polvo que se acumula en las ventanas y puertas. Una pasada por el vidrio, y sobre todo por los marcos, rieles o bisagras, con un cepillo o un pincel de cerdas largas debería bastar. Aunque si lo prefieres también puedes recurrir a los pequeños aspiradores de mano.

Tras eso ya puedes pasar por el cristal una esponja humedecida con una mezcla de agua, vinagre (o si prefieres, detergente neutro) y alcohol. Con eso dejarás todo desinfectado.

Y ya solo queda acabar la faena pasando el trapo por todo, dejándolo así reluciente.

Vamos a quitar el polvo y usar líquidos, es decir, si limpiamos de arriba abajo jamás nos caerán residuos ni gotas en lo ya limpiado. Es así de lógico. 

Igual que deberíamos tener en cuenta si limpiamos con la mano izquierda o la derecha, para hacerlo siempre en un único sentido, y así limpiar, y no extender ni repartir la suciedad. 

Otro consejo ALABARCE con mucha lógica es limpiar los cristales de las ventanas en los días nublados. ¿Por qué? Porque si lo hacemos en días soleados, los rayos de sol nos lo pueden secar excesivamente rápido dejando residuos. Es mejor dejar actuar lo suficiente al líquido limpiador, y que el cristal se acabe secando al pasar nosotros el trapo (preferiblemente de algodón) y después un papel de cocina que termina de eliminar cualquier pelusa y le da el brillo definitivo.

Hay un dicho popular que nos habla del poder limpiador del agua hirviendo: "esto no sale ni con agua caliente”. Si alguna vez habéis usado un limpiador industrial habréis comprobado que su único truco es aplicar agua muy caliente a presión y con eso sale cualquier suciedad, tarde o temprano. 

Así si llegas a una casa de segunda mano, o has estado unos meses de viaje, o simplemente se te olvidó o no pudiste hacer la preceptiva limpieza mensual de los vidrios, tu única solución va a ser poner agua a hervir y echarle nuestro querido vinagre. Y si quieres asegurarte una limpieza total, una cucharada de amoniaco líquido. También puedes usar limpiacristales de mercado y mezclarlos con agua caliente, lo que multiplicará sus efectos sobre los cristales que creías que no iban a recuperar su transparencia.





Escrito el  21 Jun 2016 10:44  -  Enlace permanente

Comentarios

Ningún comentario.

Escribe un comentario

Los comentarios son moderados, serán publicados luego de ser aprobados por el autor.
El nombre y el email son obligatorios. El email no será públicado.
Comentario
Nombre *
Email *
Sitio Web